Hoy os presentamos este artículo creado por Abigail García, monitora de natación y matronatación. Hace tiempo que se lo propusimos porque nos encanta el enfoque multidisciplinar y que mejor que ella para hablarnos sobre este tema. Abi (así es como la conoce la gente) es mamá de una niña y futura mamá por segunda vez, que se entrena día a día en la piscina aparte de ser su profesión. Esperamos que os interese tanto como a nosotras.

Durante el embarazo el cuerpo de la madre sufre múltiples cambios, se adelanta el centro de gravedad,  la espalda se desplaza hacia delante y la pelvis se dilata ligeramente. La natación nos ayuda a mejorar nuestro estado físico y mental, ya que el agua es un medio ideal para que la mamá se mueva libremente pudiendo adoptar posturas que fuera del agua serían imposibles de realizar. El ejercicio físico es muy importante en esta etapa de la vida y así vivir un embarazo, parto y postparto lo más saludable posible. No solo es beneficioso  para la madre sino también para el feto. Ayudará a  evitar algunas complicaciones que puedan surgir a lo largo de la gestación, como diabetes, preeclampsia, coger más peso del debido, alivio del dolor lumbar y  mejorar estado psicológico general. El agua nos ayuda a mejorar la circulación, evitamos las piernas cansadas y dolores de espalda

¿Cuándo se pueden empezar las clases?

Si la mamá ya hacia alguna actividad física o nadaba, podrá empezar desde el primer trimestre, pero si este no es el caso, deberá esperar hasta el segundo trimestre cuando el ginecólogo le informe de que todo está bien. Esta práctica se podrá prolongar hasta los últimos días de gestación, siempre y cuando no haya expulsado el tapón mucoso. Si este fuera el caso no seguiríamos con la actividad en agua, ya que, corremos el riesgo de desarrollar infecciones.

¿Qué trabajamos en las clases?

En las clases empezamos con ejercicios para suelo pélvico unas veces dentro del agua y otras fuera. Es muy importante trabajarlo para reforzar la musculatura y favorecer  una mejor dilatación y el expulsivo. En las clases trabajamos con o sin  material, (por ejemplo churros, tablas y pelotas) que nos ayudarán a fortalecer piernas y brazos. Nadamos a braza para ayudar a las caderas a ir abriéndose. También alternamos con clases de aquagym.

En las últimas semanas de gestación las mamás están más pesadas, les cuesta más moverse y los ejercicios en el agua les dan libertad de movimiento por la capacidad de flotación e ingravidez.

El agua tiene efectos relajantes tanto físicamente como psicológicamente, en las clases adicionalmente usamos técnicas de relajación como el watsu, esto les ayudará a vivir el embarazo y el parto lo más tranquilas posibles.

La natación es unos de los ejercicios más completos y recomendados a las gestantes por su bajo riesgo de lesiones y su trabajo cardiovascular.

¿Cuáles son las contraindicaciones para asistir a las clases?

  • Riesgo de parto prematuro
  • Placenta previa
  • Contraindicación por parte del médico
  • Sangrados uterinos
  • Haber expulsado el tapón mucoso
  • Riesgo de aborto

En las clases las futuras mamás se preparan físicamente para ese día tan especial. ¡Anímate y pruébalo!

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