Cada vez más son las personas que tienen incontinencia urinaria y buscan ayuda para mejorar su calidad de vida,  porque ya no se resignan a tener posibles pérdidas como muy probablemente su madre, abuela, etc. (NO es normal tener ninguna pérdida). Hoy vamos hablar sobre la Incontinencia Fecal y Gases un tema tabú del que muy poca gente habla pero donde detrás hay mucho camino por recorrer para que esas personas que lo sufren en silencio salgan y pidan ayuda, dándose cuenta que hay más gente en su misma situación. Socialmente cualquier incontinencia produce una afectación emocional en mayor o menos medida.

Se define la incontinencia anal como la alteración funcional del suelo pélvico desencadenando pérdidas involuntaria de materia rectal tanto líquidas, sólidas o gaseosas.

La musculatura anal se divide en esfínter liso y esfínter estriado. El esfínter liso como su nombre indica es un musculo liso, que compone los dos tercios superiores del canal anal. El 70% del tono en reposo del canal anal depende de este. El esfínter estriado se encuentra en la parte más externa rodeando al canal anal y es el que se va a contraer voluntariamente.

Las heces progresan a lo largo del intestino por unas ondas propulsivas hasta llevarlas al recto, aquí hay unos receptores que avisan de la presencia de heces produciendo el reflejo recto-rectal pero al mismo tiempo se produce el reflejo recto esfínter estriado contrayendo el ano e inhibiendo el deseo y por eso no llega a escaparse nada. Si hay alguna alteración estaríamos ante una incontinencia y habría que valorar donde se encuentra dicha alteración. También es importante conocer como es la consistencia de las heces.

Los posibles mecanismos de la incontinencia fecal son una lesión o debilidad muscular, una neuropatía y los trastornos intestinales.

La causa más común de lesión esfinteriana es la obstétrica. La ruptura del esfínter anal es una complicación del parto vaginal y los principales factores de riesgo a producirse son la primiparidad, un excesivo peso del bebé, tiempo de expulsivo muy largo, la episiotomía y la instrumentalización del parto.

Las lesiones perineales o desgarros se dividen en cuatro grados dependiendo de los tejidos que se vean afectados. Muchos estudios muestran que un daño del esfínter de tercer o cuarto grado cursan con problemas de continencia fecal. Existen publicaciones  que afirman hay más del 40% de las mujeres con incontinencia fecal después de la reparación quirúrgica. Y también estudios donde alegan que la incontinencia fecal ha comenzado aparecer años después de haber dado a luz.

Por eso es muy importante hacer una valoración con un fisioterapeuta de suelo pélvico tras dar a luz y hacer una correcta recuperación.

Los diferentes grados de desgarro son:

  • Grado I: desgarro de la piel superficial
  • Grado II: desgarro de la piel y musculatura perineal, sin llegar al esfínter anal.
  • Grado III: desgarro del esfínter anal
  • Grado IV: desgarro del esfínter más la mucosa rectal

En conclusión, una afectación de la musculatura interna y externa del esfínter anal es la principal causa de incontinencia fecal y gases. Y se puede considerar incontinencia anal cuando hay pérdida involuntaria de heces o gases de forma sólida, líquida, pasiva o manchado sin sensación ni aviso, incontinencia fecal coital, urgencias o deseo imperioso por defecar.

Otras causas pueden darse por cirugía de fístula y hemorroides o por trauma accidental.

El objetivo del tratamiento es restaurar la continencia y de esta manera mejorar la calidad de vida. Se recomiendan modificaciones en la dieta, eliminando la cafeína, comidas picantes, chicles, alimentos con gas etc. Adquirir unos nuevos hábitos de higiene, respetando las horas de defecación y asegurándose de que hay una correcta evacuación de las heces en el recto. Mejorar la fuerza, coordinación y percepción del esfínter anal de forma más directa con biofeeback y electroestimilación.  Y desde una manera más global con gimnasia abdominal hipopresiva y método 5p.

Si te ha gustado y crees que alguien se puede beneficiar de esta información, comparte y ayuda a otras personas que puedan encontrarse con este problema y no sepan donde poder acudir.

Gracias!

Únete 2 Comentarios

  • Livia dice:

    Es normal que después de colocarme una malla en el suelo pélvico tenga muchos gases vaginales?

    • Suelo Pélvico Granada dice:

      Buenas tardes,

      Desde nuestro punto de vista, la colocación de una malla requiere también un tratamiento de recuperación de suelo pélvico. Puede ser que esos gases vaginales se deban a una debilidad de suelo pélvico, que lógicamente, no se ha corregido con la malla. Lo ideal, es que acudas a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para que valore tu caso y te recomiende el tratamiento adecuado a seguir según el estado de tu musculatura.

      Un saludo.

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