La fisioterapia de suelo pélvico puede ser una alternativa complementaria al tratamiento farmacológico o quirúrgico de las fisuras anales. Pudiendo acelerar el proceso de cicatrización y la disminución de hipertonía muscular de los esfínteres.

¿Qué es la Fisura anal?

La fisura anal es un desgarro que se forma en el esfínter anal externo, cuando ocurre esto se produce una contracción exagerada de la musculatura del ano de forma refleja, provocando dolor y sangrado, que puede impedir la correcta cicatrización perpetuando la patología.

Cuando ocurre la podemos clasificar como aguda, si no ha pasado más de 6 días, siendo la fisura muy superficial con unos bordes finos; o como crónica cuando es más profunda, los bordes son mas engrosados y la duración es superior a 6 días.

Síntomas de la fisura anal

Los principales síntomas de alarma que te pueden indicar que hay una fisura anal es dolor durante la defecación, dolor persistente horas después de la defecación, sangre viva al limpiarse, pinchazos, quemazón y grieta visible en el ano. Acude a tu médico para que te examine y poder poner un tratamiento cuanto antes.

Causas que pueden desencadenar la fisura anal

No existe una causa fija que desencadene esta patología pero las más frecuentes son en mamás de postparto, por el estreñimiento crónico, por enfermedades inflamatorias intestinales y por la toxicidad de fármacos como la quimioterapia.

¿Se puede hacer cirugía para resolver esto?

Por su localización es muy frecuente las recidivas, alargando el proceso de curación por eso es normal que en fisuras anales crónicas se deba de intervenir. La operación consiste en cortar una pequeña parte del esfínter anal interno para quitar tensión y dolor a la musculatura permitiendo su correcta cicatrización.

Tratamiento de la fisura anal en fisioterapia

La fisioterapia de suelo pélvico puede ayudar a combatir la sintomatología de la fisura anal en su estado más agudo junto con el tratamiento que paute el médico. En el caso de que sea crónico y hubiera que operar podría ayudar del mismo modo a acelerar la cicatrización y una vez cicatrizado a quitar tensión tanto en musculatura afectada directamente, como en la circundante.

Consejos para ayudar al proceso de la cicatrización

Lo primero que recomendaremos será eliminar bebidas con alcohol y burbujas, comidas picantes y con especias,  incentivar el consumo de fruta, verdura y productos integrales que favorezcan el descenso de las heces haciéndola lo más blandas posibles para no dañar.

Aconsejaremos que se respete el deseo defecatorio porque si se retrasa lo que causaremos es que las heces se resequen y dificulten su salida pudiendo empeorar el proceso de cicatrización.

Poner un banquito en los pies para simular la posición de cuclillas en el váter, facilitará el descenso de las heces ya que se relajará la musculatura del periné y el recto se verticalizará.

Poner calor seco en el periné o baños de agua caliente para ayudar a relajar la musculatura, de esta manera junto con el tratamiento en consulta ayudará acelerar la recuperación.

Tratamiento en consulta

El tratamiento irá dirigido a relajar la hipertonía muscular perineal, aunque el esfínter interno y externo son los que principalmente tengamos que tratar, la musculatura de alrededor de forma indirecta también se verá afectada pudiendo crear bandas tensas y puntos gatillos que puedan empeorar la sintomatología.

Las técnicas que usaremos serán la inhibición miofascial, la diatermia o radiofrecuencia y la neuromodulación para acelerar los procesos de cicatrización, entre otras técnicas.

Esta patología es más común de lo que nos pensamos pero no es un tema del que se hable mucho, por eso comparte la publicación para que pueda llegar a otras personas que lo necesiten y que no sepan que podemos ayudarle con fisioterapia.

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